Historia repetida. Rafael Nadal sufrió otra vez en este US Open, pasó un durísimo momento, se recuperó y finalmente eliminó con lo justo a Dominic Thiem para abrirse paso a las semifinales del cuarto y último Grand Slam del año, donde jugará el viernes con Juan Martín del Potro.

Defensor del título y dueño de 17 coronas en los Majors, el zurdo de Manacor empezó jugando corto y el austríaco, Nº9 del ranking ATP, arrancó a pleno, suelto, agresivo, metido adentro del rectángulo y tomando la iniciativa. Pero mejoró el español, fiel a su estilo y, si bien brilló Thiem con muchos puntos magníficos, la victoria fue para el primero por 0-6, 6-4, 7-5, 6-7 (4) y 7-6 (5).

Con la derrota del suizo Roger Federer en octavos de final, muy sorpresiva a manos del australiano John Millman, Nadal se aseguró quedar en la cima de la clasificación del próximo lunes. Y así salió a la cancha, con la intención de mostrar su categoría, lo que hizo a medias, porque sufrió demasiado, aunque a la hora de los puntos más importantes, los que marcaron la diferencia, fue él quien se llevó la última sonrisa.

El español viene padeciendo mucho en este Abierto de Estados Unidos, aunque sigue firme en su objetivo de repetir la copa que levantó en el pasado Roland Garros. Volvió a ganarle a Thiem, como en la final parisina, pero esta vez siendo su rival más agresivo en el cemento neoyorquino que en la arcilla parisina, pegando duro y marca tendencia en varios pasajes. De hecho, privó al español de definirlo en el cuarto set y prolongó la batalla al quinto, que fue con un cierre de película de drama.

Fue el 11º duelo personal e increíblemente se trató del primero fuera del lento polvo de ladrillo. Ahora el historial quedó 8-3 en favor de Nadal, quien se instaló en su 29ª semifinal de los Majors, la séptima en el US Open. Y se repetirá una semi del año último en este campeonato, ya que el español enfrentará a Del Potro, verdugo del líder local, John Isner, en cuatro sets.

Por eso, Nadal, sufriendo más de la cuenta, dio un nuevo paso y sabe que tendrá que mejorar porque Del Potro cedió apenas un set en sus cinco triunfos, en tiebreak ante Isner. Así las cosas, se viene otro apasionante duelo, que promete ser electrizante y otorgará un boleto a la gran final del domingo. Hay mucha gloria en juego y ellos van por más.

TOMADO DE: ESPNTENNIS

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